NUESTRA

Filosofía

Todo lo que hacemos en Bibí está hecho en España, absolutamente todo, desde la piel, hasta la última bolita de acero inolvidable que cuelga del elástico de cada pulsera.

La piel que utilizamos es de curtido vegetal, una transformación lenta y respetuosa con el medio ambiente, que utiliza los taninos naturales de las plantas. Es un proceso artesanal, por lo que cada pieza que llega a mi taller tiene tonos, formas y texturas diferentes. El resultado es que tu pulsera es única, tu llavero es único, cada pieza.

Hemos querido que los embalajes también sean de papel que procede de bosques sostenibles e impresos de forma local en Tarifa.

Creamos piezas atemporales, bonitas y capaces de resistir el paso del tiempo, e invertimos toda nuestra energía y recursos (tiempo, dinero y emoción) en hacer piezas que duren toda una vida.

Para que su vida sea larga puedes leer los cuidados.

¿Puedo mojar mi pulsera?

Evita mojarla, es piel y no pasa nada. Si puedes quítatela antes de la ducha, de nadar o de cualquier actividad que incluya contacto con el agua.

He mojado mi pulsera, ¿qué hago?

Eres un despiste en persona y ¿la has mojado? no pasa nada. Te has duchado con la pulsera puesta, te has bañado en el mar… ¡Que no cunda el pánico! Sécala y cuando haya perdido toda la humedad, puedes utilizar crema de manos o bodymilk para hidratarla y que recupere su suavidad. Es piel, sé amable y trátala como lo que es.

¿Cómo cuido la plata?

Límpiala a menudo para evitar que oscurezca, es normal que vaya perdiendo el brillo porque reacciona a sustancias que puede haber en el ambiente o en nuestro propio PH natural. Evita sumergirla en piscina de cloro por periodos prolongados ya que la plata podría oscurecerse u oxidarse. Es una joya y viene en su propia cajita. Si no tienes un joyero guárdala en su embalaje original cuando te la quites para evitar que se ralle y cuídala como se merece.