CUIDADO Y MANTENIMIENTO

Aquí encontrarás unas pequeñas recomendaciones para que tu artículo Bibí dure toda una vida. ¡La que tenga que durar!

1. Evita mojarla, es piel y no pasa nada, pero si puedes quítatela antes de la ducha, de nadar o de cualquier actividad que incluya contacto con el agua.

2. Ata tu pulsera con suficiente holgura para podértela quitar sin tener que tirar fuerte. Para eso hemos puesto un elástico precioso, si la atas muy apretada puede acabar rompiéndose la goma, dañarse el propio cuero al tirar, e incluso podrías perder alguna bolita… Lo mejor es que ni apriete, ni ahogue, siéntela floja y ella se adaptará a tu muñeca.

3. ¿Eres un despiste en persona y la has mojado? No pasa nada. Te has duchado con la pulsera puesta, te has bañado en el mar… ¡Que no cunda el pánico! Sécala y cuando haya perdido toda la humedad, puedes utilizar crema de manos o bodymilk para hidratarla y que recupere su suavidad. Es piel, sé amable y trátala como lo que es.

4. ¡NADA DE ALCOHOL! Esto no es una recomendación, ¡es estricto! Si no quieres que el color se vea afectado, mantenla lejos de agua de colonia/perfumes, cremas con base de alcohol como las autobronceadoras (resecan y manchan el cuero), y por supuesto PROHIBIDO el gel hidroalcohólico, se comerá el color y será la muerte y destrucción de tu pulsera.

5. Si estamos hablando de llaveros o carteras, estos suelen ir mas protegidos al ir en los bolsillos, o en el bolso, pero aún así una cremita de manos de vez en cuando los ayudará a revivir cuando haya pasado el tiempo y empiece a aparecer algún roce o a apagarse el brillo de lo recién hecho.

6. Si lo que has comprado ha sido plata, límpiala a menudo para evitar que oscurezca, es normal que vaya perdiendo el brillo porque reacciona a sustancias que puede haber en el ambiente o en nuestro propio PH natural. Evita sumergirla en piscina de cloro por periodos prolongados ya que la plata podría oscurecerse u oxidarse. Es una joya y viene en su propia cajita. Si no tienes un joyero guárdala en su embalaje original cuando te la quites para evitar que se ralle y cuídala como se merece.